Los robos y actos de vandalismo registrados en instituciones educativas de la región continúan generando preocupación, principalmente por los daños que ocasionan en los planteles y que posteriormente deben ser reparados para garantizar la seguridad de los estudiantes.
Ramiro Quintero Martínez, encargado de la oficina enlace de Servicios Educativos del Estado, informó que se solicitó un reporte a los diferentes niveles educativos para conocer la situación, encontrando que el mayor número de afectaciones se concentra en planteles de preescolar, particularmente en jardines de niños.
Explicó que actualmente se tienen identificados cuatro jardines de niños que han sido afectados, y uno de ellos, Juan Newberry, de la colonia Nuevo Delicias ya sufrió un segundo incidente. Entre los objetos sustraídos se encuentra principalmente material de limpieza; sin embargo, señaló que el mayor problema son los daños que dejan quienes ingresan a los planteles.
Quintero Martínez destacó que, en muchos casos, reparar ventanas, puertas, salones u otras instalaciones termina representando un gasto mayor que el valor de los objetos que fueron robados.
Además, aclaró que las escuelas generalmente no manejan dinero en efectivo, ya que los recursos económicos son administrados directamente por las sociedades de padres de familia, por lo que los planteles no suelen ser un sitio donde exista una cantidad importante de efectivo.
El funcionario explicó que los daños también tienen una repercusión directa en los alumnos, debido a que antes de utilizar nuevamente un salón o área afectada es necesario realizar las reparaciones correspondientes para garantizar que sea un espacio seguro. Entre estas labores se encuentran la reparación y soldadura de ventanas, puertas y otros accesos.
Finalmente, señaló que más allá del robo de materiales, el vandalismo representa una problemática importante para las instituciones educativas, ya que afecta infraestructura y artículos que se encuentran dentro de las aulas, generando condiciones que pueden terminar perjudicando el desarrollo normal de las actividades escolares.
Edición: Mayra Hermosillo