Delicias, Chih.- Fueron horas de angustia, incertidumbre y desesperación para una familia que no sabía dónde se encontraba Ángel Gabriel Moncayo Méndez, de 20 años de edad, vecino de la colonia Loma de Pérez, ubicada al poniente de Delicias.
La búsqueda movilizó a familiares y voluntarios de Halcones de La Perla del Conchos A.C.; el reencuentro estuvo marcado por lágrimas de alivio y un abrazo que puso fin a la incertidumbre.
Ante su desaparición, sus familiares comenzaron a buscarlo en distintos puntos cercanos al lugar donde había sido visto por última vez. Conforme avanzaban las horas y no lograban dar con su paradero, solicitaron el apoyo de los voluntarios del grupo de búsqueda y rescate Halcones de La Perla del Conchos A.C., quienes se movilizaron para sumarse a los esfuerzos.
Un total de 11 voluntarios, distribuidos en tres vehículos particulares, se activaron para recorrer caminos y sectores de la zona, siguiendo la información disponible sobre los posibles lugares donde podría encontrarse el joven.
La búsqueda tuvo un resultado favorable a las 00:52 horas de este martes, cuando Ángel Gabriel fue localizado en un camino de terracería del municipio de Rosales, en dirección a la zona donde se reportaba que había sido visto por última vez.
Tras encontrarlo, los voluntarios dialogaron con él, revisaron sus signos vitales y verificaron su estado general, confirmando que se encontraba bien y no presentaba lesiones.
Sin embargo, el momento más emotivo llegó poco después, cuando se notificó a sus familiares sobre su localización y estos arribaron al lugar para reencontrarse con él.
El abrazo, las lágrimas y el alivio de volver a tenerlo frente a ellos, sano y salvo, pusieron fin a horas de preocupación. Lo que comenzó como una noche de incertidumbre terminó con la tranquilidad de saber que Ángel Gabriel estaba de regreso con los suyos.
Finalmente, sus familiares expresaron su agradecimiento a los voluntarios de Halcones de La Perla del Conchos A.C. por responder al llamado y sumarse a las labores de búsqueda.
Una vez más, la coordinación, la solidaridad y la voluntad de ayudar hicieron posible que una familia recuperara la tranquilidad y que una búsqueda concluyera con el resultado que todos esperaban: volver a casa y abrazar a un ser querido sano y salvo.