En el marco del reconocimiento a la labor médica, el doctor Jesús Cristo Hernández, especialista en Medicina Familiar y uno de los encargados de zona del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) en Delicias, compartió parte de su historia, las experiencias que han marcado su trayectoria y un mensaje de reconocimiento para sus compañeros de profesión.
El médico destacó que ejercer esta carrera representa un compromiso permanente con la salud, el bienestar, la prevención y la recuperación de los pacientes. Señaló que se trata de una labor que implica sacrificios personales y familiares, pues mientras gran parte de la población disfruta de fechas especiales como Navidad y Año Nuevo, el personal de salud continúa trabajando para atender emergencias, accidentes y enfermedades.
Su vocación, recordó, nació desde la infancia, cuando vivía en un campo pesquero donde no había servicio médico. Aunque no sabe con certeza de dónde surgió su deseo de convertirse en doctor, conserva recuerdos de los desfiles escolares en los que siempre participaba vestido como médico o paramédico, con bata, estetoscopio y un pequeño maletín.
Incluso relató entre risas que su madre quería que participara en los carros alegóricos caracterizado como Pancho Villa, pero él insistía en representar al médico del revolucionario. Al no encontrarle un lugar en el vehículo, terminaba caminando durante todo el desfile, una anécdota que refleja cómo su sueño de ejercer la medicina estaba presente desde sus primeros años.
A lo largo de su trayectoria, Hernández ha enfrentado situaciones difíciles que permanecen en su memoria, especialmente aquellas relacionadas con menores de edad y accidentes familiares. Entre los momentos más impactantes recordó el caso de unos niños originarios de Camargo, en un accidente en el que un abuelo atropelló a sus propios nietos al salir de una cochera.
La medicina también le ha permitido ayudar a sus seres queridos en situaciones de emergencia. Recordó que, durante una visita a su abuela, la encontró atragantándose con alimento y con signos de asfixia. Ante la urgencia, realizó la maniobra de Heimlich y logró desobstruir su vía aérea, una intervención que, reconoció, pudo haber marcado la diferencia de haber llegado unos minutos más tarde.
El especialista también explicó que, cuando se trata de atender a familiares cercanos, muchos médicos prefieren recurrir a otro profesional, especialmente cuando se trata de sus propios hijos, pues reconocen la dificultad emocional que implica intervenir en alguien tan cercano.
Finalmente, envió un mensaje de reconocimiento y solidaridad a los médicos, al destacar que con frecuencia deben resolver situaciones complejas con los recursos disponibles, particularmente en los servicios de urgencias, donde no siempre se cuenta con todo el material necesario.
Pese a estas dificultades, reiteró su respeto y cariño por quienes ejercen esta profesión y envió un abrazo a los médicos de todo el mundo, con un reconocimiento especial para el personal del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Delicias, cuya labor diaria contribuye al cuidado de la salud de la población.
Edición: Mayra Hermosillo González