Delicias, Chih.– Mientras cientos de familias acuden a los panteones para recordar a sus seres queridos, hay quienes aprovechan estas fechas para realizar un trabajo que también forma parte de las tradiciones del Día de Muertos: limpiar, retocar y pintar las lápidas para que luzcan en mejores condiciones.
Uno de ellos es Luis Juárez, quien desde hace aproximadamente siete u ocho años acude al panteón de Fátima para ofrecer sus servicios de pintura y mantenimiento de tumbas. Con brocha en mano, durante estos días se dedica a renovar el aspecto de las lápidas que, por el paso del tiempo y la exposición al sol, necesitan una nueva capa de pintura.
El trabajador comentó que cada año regresa a este camposanto con la autorización correspondiente y un gafete que le permite realizar sus labores. Señaló que son las propias familias quienes lo contratan para darle una nueva imagen a las tumbas de sus seres queridos, pues la pintura se desgasta considerablemente con el calor y las condiciones del clima.
Aunque reconoce que se trata de una labor que requiere esfuerzo, aseguró que el trabajo no ha disminuido y que durante estas fechas logra atender una buena cantidad de lápidas. Con buen ánimo, expresó que seguirá trabajando mientras el cuerpo aguante, pues siempre hay familias que buscan mantener presentables los espacios donde descansan sus difuntos.
Durante la conversación, Luis también compartió que sus propios familiares descansan en el panteón municipal, donde tiene sepultados a sus abuelos, una hermana y otros parientes de sus padres. Sin embargo, explicó que primero cumple con su jornada laboral y después se da un espacio para visitarlos.
Así, entre pinceles, pintura y jornadas de trabajo, Luis forma parte de esas historias que también se viven durante el Día de Muertos: personas que, detrás de una actividad que parece sencilla, ayudan a que los camposantos luzcan limpios y cuidados para recibir a quienes llegan a recordar a sus seres queridos.