El gobierno de Estados Unidos, bajo la dirección de Robert F. Kennedy Jr. en el Departamento de Salud (HHS), anunció este lunes 5 de enero de 2026 una reducción histórica en el calendario de inmunización pediátrica, pasando de 17 a solo 11 vacunas recomendadas.
La medida, que responde a una orden ejecutiva de Donald Trump, retira la recomendación general para las vacunas contra la influenza, hepatitis A, hepatitis B, rotavirus, el virus sincitial respiratorio (VSR) y la enfermedad meningocócica. A partir de ahora, estas dosis ya no se aplicarán de manera estándar a todos los recién nacidos, sino que quedarán sujetas a criterios de "alto riesgo" o a una decisión clínica compartida, trasladando la responsabilidad de la inmunización directamente a las familias en este inicio del 2026.
Las reacciones de la comunidad médica fueron inmediatas, con la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP) calificando la decisión como un retroceso peligroso que pone en riesgo décadas de avances en salud pública. Expertos advirtieron que eliminar el acceso universal a vacunas críticas podría desencadenar brotes de enfermedades prevenibles que se consideraban bajo control tras el cierre del pasado 2025. Mientras Kennedy Jr. defiende la reforma como un paso hacia la "transparencia y el consentimiento informado", diversas organizaciones de salud alertan que la falta de una guía federal clara generará confusión y aumentará la vulnerabilidad de los menores ante padecimientos como la meningitis bacteriana en este arranque de ciclo anual.