China registró su tasa de natalidad más baja desde 1949. Las parejas prefieren dormir que cuidar bebés por el alto costo de la vida.
El país se está haciendo viejo y no hay quién trabaje en el futuro. Antes los limitaban, ahora les ruegan que tengan hijos, pero la cigüeña ya no pasa por Pekín.
Un cambio social que tiene a la economía mundial con el alma en un hilo. China se queda sin chinitos y el futuro se ve gris para el gigante asiático.