Delicias, Chihuahua.— Cosme Ramos Lozoya presentó una inconformidad ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), luego de que, según relató, su esposa no habría recibido la atención que esperaba ante un posible problema vascular.
el pasado 12 de agosto su esposa acudió al área de urgencias de la Clínica 20 del IMSS, luego de presentar desviación de la boca hacia un lado. En ese lugar, explicó, fue diagnosticada con parálisis facial.
Al día siguiente, 13 de agosto, acudió a consulta de medicina familiar, donde la doctora que la atendió decidió canalizarla a la Clínica 11, debido a la posibilidad de que pudiera tratarse de un accidente vascular y que existiera algún coágulo que estuviera provocando el adormecimiento de uno de sus brazos y la alteración facial.
Ramos Lozoya señaló que al llegar a la Clínica 11 fueron valorados en el área de triage de urgencias, donde, según su versión, un médico les habría indicado que su esposa no presentaba algún problema y que incluso necesitaba “unas vacaciones”.
El familiar cuestionó que, ante la sospecha planteada previamente por la médica familiar, no se hubiera realizado una valoración adicional por otro médico para descartar la posible presencia de un coágulo.
Posteriormente, acudieron al área de dirección en busca de una solución, pero, según relató, se les indicó que podían regresar a urgencias de la Clínica 20, situación que generó mayor inconformidad debido a que precisamente la médica familiar de dicha unidad había determinado canalizarla a la Clínica 11 para descartar una posible complicación.
Ante la falta de una respuesta que consideraran satisfactoria, la familia acudió a Trabajo Social para presentar una queja formal.
Ramos Lozoya explicó que se les informó que la inconformidad sería turnada a los responsables correspondientes y que recibirían una respuesta aproximadamente en dos días. Sin embargo, señaló que anteriormente ya habían presentado otra queja ante el IMSS y, hasta el momento, no han recibido respuesta.
El entrevistado manifestó su preocupación por el estado de salud de su esposa, debido a que continúa presentando parálisis facial y considera necesario que se realicen los estudios correspondientes para determinar si existe o no alguna otra causa que pudiera estar provocando los síntomas.
Actualmente, indicó, su esposa acudió nuevamente a la Clínica 20 para dialogar con la médica familiar que originalmente la canalizó a la Clínica 11.
La familia espera recibir una respuesta por parte del IMSS respecto a la queja presentada y, de no obtenerla, Ramos Lozoya adelantó que buscarán acudir ante otras instancias para solicitar que se revise su caso.
Hasta el momento, esta información corresponde al testimonio del familiar, por lo que no se cuenta con una postura oficial del IMSS sobre los hechos señalados.
Edición: Mayra Hermosillo González