Cabe hacer mención, según las primeras versiones de las autoridades municipales, que todo se originó de una discusión de pareja entre el masculino y su pareja
CAMARGO.- Un reporte de desaparición en las aguas del Río Conchos a la altura de El Edén, pudo descartarse rápidamente debido a un segundo y tercer llamado al C7.
La historia comienza a las 6 de la tarde cuando un joven de 18 años identificado como David Suarez Flores de 19 años, en visible estado de ebriedad, se introdujo a las aguas del río Conchos.
Un menor de edad aseguró que lo vio ingresar, pero ya no salir, por lo que familiares iniciaron la búsqueda desde esa hora hasta las 9 de la noche que decidieron llamar al 911.
El joven, viajaba junto con su familia a bordo de una camioneta negra, la cual fue movida del lugar original donde estaba estacionada.
Acto seguido, durante el arribo de policía vial, municipal y Bomberos, en ese momento se dio un llamado sobre un hombre ebrio que se había subido a una camioneta de color negro, a unos 800 metros de ahí, entre El Edén y Las Pilas.
La camioneta era de unos trabajadores de un rancho que de encontraban fumigando. Los trabajadores refieren que el sujeto, iba sin camisa con un short o un pantalón remangado hasta las rodillas en color negro y descalzo.
Ante este, los propietarios lo bajaron de la camioneta, sin embargo, el sujeto en vez de seguir el camino de terracería se introdujo hacia la zona de nogaleras, buscando salir a la carretera a Boquilla o por la González Ortega.
Ante esto, autoridades comenzaron la búsqueda en la zona de nogaleras y a orillas del Conchos, sin éxito.
Fue cerca de las 11 de la noche, que familiares confirmaron que David había llegado a su casa ubicada en la Calle Revolución y 11 de la Abraham González.
El joven en estado de ebriedad estaba sano y salvo, solo algunas leves lesiones en las piernas y por caminar descalzo este largo tramo.
Cabe hacer mención, según las primeras versiones de las autoridades municipales, que todo se originó de una discusión de pareja entre el masculino y su pareja.
Con esto se cierra el operativo de búsqueda, de manera satisfactoria y sin una vida que lamentar