La mujer también falleció a lado de los menores de 12 y 10 años
Puebla.– Una dolorosa tragedia enlutó a la colonia Leobardo Coca, en la capital poblana, donde una madre de 37 años y sus dos hijos menores perdieron la vida por intoxicación de monóxido de carbono, en un accidente doméstico que ha generado conmoción entre vecinos y autoridades.
Los hechos ocurrieron en un domicilio ubicado en la Privada Xochimilco de dicha colonia. Catalina, de 37 años, se encontraba incapacitada y en reposo tras sufrir un accidente previo, por lo que sus hijos, Ingrid, de 12 años, y Joel de 10 años, decidieron asumir la responsabilidad de preparar alimentos para alimentarse los tres.
Según los reportes preliminares, los menores encendieron la estufa y dejaron una olla con comida en el fuego. Sin percatarse de que la combustión generaba una fuga de monóxido de carbono, la familia se retiró a descansar en una de las habitaciones del inmueble. La acumulación del gas tóxico e inodoro provocó que los tres perdieran el conocimiento y fallecieran durante la madrugada del domingo 8 de febrero, sin que llegaran a despertar.
Vecinos alertaron sobre un olor a humo que emanaba de la vivienda y, al ingresar al lugar, encontraron los cuerpos sin vida sobre una cama. Peritos confirmaron que la causa de muerte fue intoxicación por monóxido de carbono derivada del mal funcionamiento o descuido en el uso de la estufa de gas.
La familia, originaria del municipio de Quimixtlán, era conformada únicamente por estos tres integrantes. Tras el levantamiento de los cuerpos por parte de personal de la Fiscalía General del Estado, amigos y vecinos organizaron una colecta en la zona y en escuelas cercanas para costear el velorio, que se llevó a cabo en el mismo domicilio donde ocurrió la tragedia.
El caso ha puesto de nuevo en el reflector los riesgos mortales del monóxido de carbono en espacios cerrados con ventilación deficiente, especialmente en hogares donde se utilizan estufas de gas sin medidas de seguridad adecuadas ni detectores del gas. Autoridades recomiendan instalar detectores de monóxido de carbono, asegurar una ventilación adecuada al cocinar y nunca dejar aparatos de gas encendidos sin supervisión.