La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, afirmó que la pérdida de su esposo, don Víctor Cruz Russek, lejos de debilitarla, fortaleció su carácter y su compromiso con el estado.
Durante un mensaje público, la mandataria habló desde una dimensión personal y política, al destacar que el carácter de Chihuahua se ha forjado en la adversidad y que esa misma fortaleza la aprendió de su esposo.
“Si me permiten hablarles desde el fondo de mi corazón, mucho de esto me lo enseñó mi querido y amado Víctor”, expresó.
Recordó que Víctor Cruz Russek fue un hombre profundamente identificado con el campo chihuahuense, impulsor de la vocación ganadera y generador de empleo para cientos de familias. Subrayó su amor por los caballos y el ganado, así como su ética de trabajo y perseverancia.
“Se tropezó y cayó varias veces, pero con más fuerza se levantó. Ya sea para ayudar a la gente o para levantar un rancho desde cero con sus propias manos”, relató.
“Su pérdida no me detiene”
La gobernadora aseguró que la ausencia física de su esposo no frenó su labor pública.
“Su pérdida no me detiene, al contrario. Al día de hoy puedo decir que tu amor me transformó”, sostuvo, al tiempo que reafirmó su compromiso de no rendirse.