Un hombre armado mató a ocho niños en dos diferentes viviendas de Luisiana la madrugada del domingo, tras una disputa doméstica, informaron autoridades.
El suceso en la localidad de Shreveport es el tiroteo masivo más mortífero del país en más de dos años.
“Esta es una escena extensa, distinta a cualquier cosa que la mayoría de nosotros haya visto”, expresó Chris Bordelon, portavoz del Departamento de Policía de Shreveport.
Las víctimas tenían entre uno y unos 14 años, indicó Bordelon, y algunos de los niños baleados eran familiares del sospechoso. En total, 10 personas recibieron disparos.
El agresor murió posteriormente tras una persecución con agentes que dispararon contra él, señaló Bordelon. El sospechoso robó un automóvil al salir de la escena de los tiroteos y fue seguido por la policía.
La policía no dio a conocer el nombre del sospechoso, pero sí indicó que era un hombre adulto.
Las autoridades señalaron que aún estaban recopilando detalles sobre las escenas de los crímenes al sur del centro de Shreveport: dos viviendas y una tercera ubicación.
Liza Demming, quien vive a dos casas de donde ocurrió uno de los ataques, relató que su cámara de seguridad captó al sospechoso huyendo, junto con el sonido de dos disparos.
“Eso es prácticamente todo lo que vi: él saliendo corriendo de la casa y los autos yéndose”, dijo.
Demming salió después y vio el cuerpo cubierto de un niño en el techo de la vivienda. Dijo que no sabía el nombre del agresor.
“Se parece al papá que viene por aquí”, expresó, añadiendo que él estuvo con los niños apenas hace unos días.
Es el tiroteo masivo más mortífero en Estados Unidos desde que ocho personas murieron en un suburbio de Chicago en enero de 2024, según una base de datos mantenida por The Associated Press y USA Today en colaboración con la Universidad Northeastern.
En una conferencia de prensa afuera de la residencia donde ocurrió uno de los crímenes, las autoridades parecían atónitas y pidieron paciencia y oraciones a la comunidad mientras revisaban múltiples escenas del crimen.
“No sé qué decir, mi corazón está conmocionado”, declaró el jefe de policía de Shreveport, Wayne Smith. “No puedo empezar a imaginar cómo podría ocurrir un hecho así”.
“Esta es una situación trágica, quizá la peor situación que hemos tenido”, sostuvo Tom Arceneaux, alcalde de la ciudad del noroeste de Luisiana con unos 180 mil habitantes. “Es una mañana terrible”.
La Policía Estatal de Luisiana informó que la policía de Shreveport solicitó a sus detectives apoyar en la investigación. En un comunicado, indicó que ningún agente resultó herido en el tiroteo, que involucró a un policía después de una persecución hacia Bossier City la mañana del domingo.