Estudiantes y docentes de Endodoncia denunciaron condiciones precarias en clínicas odontológicas y exigieron soluciones inmediatas a problemas de infraestructura y materiales
Alumnos y docentes del área de posgrado de Endodoncia de la Facultad de Odontología de la Universidad Autónoma de Chihuahua realizaron el cierre de clínicas y cajas únicas de cobro como medida de protesta para manifestar su inconformidad por las condiciones en las que operan las instalaciones odontológicas, principalmente por la falta recurrente de agua y la carencia de insumos básicos para la atención de pacientes.
La manifestación se concentró en el salón de posgrado de Endodoncia, donde los inconformes colocaron bancas para impedir el acceso a la clínica y un letrero con la frase “Menos UACH”. Asimismo, fueron cerradas la caja única número 2 y otra área de cobro ubicada dentro de la unidad académica.
En los pasillos también se colocaron diversas cartulinas dirigidas a las autoridades universitarias, en las que acusaron que la institución “simula educación” al no proporcionar las herramientas necesarias para una adecuada formación profesional.
Entre las consignas destacaron mensajes como “¡Basta de simular educación!” y “Formando endodoncistas, no improvisadores; exigimos materiales a la altura de nuestra técnica”, con las cuales denunciaron que las exigencias académicas contrastan con las condiciones precarias en las que realizan sus prácticas diariamente.
Los manifestantes señalaron que en las clínicas odontológicas enfrentan constantemente cortes en el suministro de agua, situación que calificaron como grave debido a que este servicio es indispensable para la limpieza del instrumental y la atención adecuada de los pacientes.
Asimismo, denunciaron que las áreas de microcirugía endodóntica carecen de bultos quirúrgicos, materiales especializados y equipos adecuados de succión, por lo que acusaron que las soluciones implementadas hasta ahora únicamente han consistido en “parches” temporales a mangueras y sistemas dañados.
De acuerdo con los estudiantes, tanto los pacientes como los especialistas en formación merecen espacios dignos y seguros que cumplan con las normas de bioseguridad. Añadieron que las deficiencias incluyen techos deteriorados, pisos dañados y conexiones eléctricas en mal estado, lo que representa un riesgo para quienes permanecen en las instalaciones.
Los inconformes aseguraron que los pacientes continúan pagando cuotas completas por sus tratamientos y que las inscripciones a los programas de posgrado representan inversiones económicas importantes; sin embargo, señalaron que la facultad no responde con infraestructura ni materiales acordes a las necesidades académicas y clínicas.
Los alumnos afirmaron que previamente agotaron las vías administrativas mediante cartas y solicitudes dirigidas al director de la facultad, Juan Antonio Galache Vega, pero señalaron que desde el semestre pasado únicamente han recibido promesas sin soluciones concretas.
Ante el deterioro de las instalaciones y la falta de respuestas, los estudiantes advirtieron que mantendrán las protestas hasta obtener acciones reales que garanticen el suministro de agua, materiales e infraestructura adecuada para continuar con sus prácticas académicas y brindar una atención segura a los pacientes.
El Heraldo de México