Familiares del adolescente, quien además era boxeador, pidieron justicia; hay dos detenidos
Sergio Daniel Gaxiola Galindo tenía 16 años, un futuro prometedor en el ring y una disciplina inquebrantable, sin embargo, su vida no terminó en el campeonato de boxeo por el que tanto entrenó, sino a cinco casas de su hogar, víctima de una violencia que intentó resistir hasta el último aliento.
La noche del pasado 5 de mayo, Sergio regresaba de entrenar en la colonia Santa Fe. A sus 16 años, ya era un referente de esfuerzo para sus compañeros del CETIS 69 en Ciudad Obregón, Sonora. Pero en el camino, fue interceptado por sujetos en motocicleta que le arrebataron la vida con al menos 18 disparos.
Tras el crimen, su madre, Mar Stephanie Galindo, descubrió la dolorosa verdad en el celular de su hijo: Sergio estaba siendo amenazado por jóvenes reclutadores del crimen organizado. Su pecado fue decir "no". Sergio no quería involucrarse en actividades ilícitas y guardó silencio sobre las presiones para no poner en peligro el negocio familiar ni a sus seres queridos. Incluso, un hermano pequeño de apenas siete años fue testigo de una agresión previa, donde delincuentes le pusieron una pistola en la cabeza a Sergio para intentar doblegar su voluntad, según denunciaron.
El sábado siguiente a su muerte, justo antes del Día de las Madres, Sergio tenía programada una pelea crucial para sus aspiraciones profesionales. En un gesto que conmovió a Ciudad Obregón, su comunidad deportiva le otorgó de manera simbólica el cinturón de campeón por el que iba a competir.
"Mi hijo fue bueno, de corazón puro... Le arrebataron la vida", declaró su madre ante medios locales, mostrando fotografías de Sergio luciendo sus medallas y su traje de chambelán, imágenes que contrastan con la crudeza de los 18 casquillos encontrados en la escena.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora (FGJES) informó la captura de dos adolescentes de 17 años como probables responsables. La detención se logró tras asegurarles armas de fuego de calibre .40, las cuales, según peritajes, coinciden con las utilizadas en el asesinato del joven boxeador.
La exigencia de justicia escaló este fin de semana hasta el nivel federal. Mar Stephanie Galindo interceptó el vehículo de la presidenta Claudia Sheinbaum durante su visita a Bahía de Lobos. Bajo el calor extremo y tras horas de espera, la madre logró entregarle el caso directamente a la mandataria.
La madre de Sergio ha sido clara en su mensaje, no busca venganza, sino evitar que otros jóvenes con "corazón puro" sigan cayendo ante la sombra del reclutamiento forzado.