La presencia del gusano barrenador en la región centro-sur mantiene en alerta a los productores pecuarios. El presidente de la Unión de Engordadores de Ganado del Estado de Chihuahua, Manuel Balderrama, señaló que este escenario era previsible y consideró necesario reforzar las estrategias para combatir la plaga.
Recordó que durante las décadas de 1980 y 1990 México logró controlar y posteriormente erradicar el gusano barrenador mediante un programa binacional que incluía la liberación de moscas estériles, una técnica que interrumpe el ciclo reproductivo del insecto y que fue clave para contener la plaga.
Balderrama afirmó que, además del gusano barrenador, uno de los problemas que más afecta actualmente al sector es la suspensión de las exportaciones de ganado hacia Estados Unidos, situación que impacta directamente la economía de los productores. Comentó que, a su juicio, en ocasiones anteriores ya se había enfrentado esta plaga sin cierres fronterizos similares, por lo que consideró que también podrían influir otros factores en la relación comercial.
Asimismo, expresó su preocupación por la importación de pulpa de Brasil, la cual, según dijo, algunos productores consideran un riesgo.
El dirigente ganadero indicó que la presencia del gusano era difícil de prevenir y que, mientras comienzan a operar las nuevas plantas para la producción de moscas estériles, los productores buscarán compartir experiencias sobre los tratamientos que han dado mejores resultados para controlar la plaga.
Finalmente, reconoció que la situación representa un reto para el sector; sin embargo, aseguró que los ganaderos ya han enfrentado este problema en el pasado y confían en que podrá volver a controlarse con las acciones sanitarias correspondientes.
Mayra Hermosillo González