Chihuahua, Chih. — Cientos de familias han tenido que abandonar sus comunidades en Chihuahua debido a amenazas, asesinatos, ataques armados, cobro de piso y control territorial por parte de grupos criminales, de acuerdo con un informe de la Misión Civil de Observación 2026.
Durante una visita realizada en mayo, organizaciones documentaron testimonios de alrededor de 200 personas desplazadas, principalmente de comunidades de Guadalupe y Calvo, Uruachi y Guazapares.
Pero esta problemática no es exclusiva de la zona serrana. En comunidades rurales de Ojinaga y Coyame del Sotol también se han presentado situaciones de inseguridad, amenazas y presión del crimen organizado que generan temor entre las familias y, en algunos casos, las obligan a dejar sus lugares de origen.
El fenómeno del desplazamiento representa una grave afectación para las comunidades, pues no solamente implica abandonar viviendas y tierras, sino también perder fuentes de trabajo, patrimonio y vínculos familiares.
Ante esta situación, es necesario que las autoridades refuercen la seguridad en las comunidades rurales y garanticen condiciones para que las familias puedan permanecer en sus lugares de origen sin miedo y sin estar sometidas a amenazas o presiones criminales.