La iniciativa presidencial señala que las jubilaciones y pensiones del personal de confianza en el servicio público no podrán exceder la mitad de la remuneración establecida para el titular del Ejecutivo.
México.- Por unanimidad, con 458 votos, la Cámara de Diputados aprobó en lo general la reforma al artículo 127 constitucional para poner fin a las 'pensiones doradas' de ex servidores públicos, limitándolas a un tope máximo de 50 por ciento de la remuneración de la Presidenta de la República, es decir, no más de 67 mil 145 pesos netos mensuales en 2026. Solamente el personal de las fuerzas armadas quedará exento de las reducciones y ajustes a las pensiones.
Los grupos parlamentarios de la oposición, PAN, PRI y MC, acusaron la aplicación retroactiva de la reforma en perjuicio de miles de jubilados de empresas y organismos públicos como Pemex, CFE, Luz y Fuerza, Nacional Financiera y Banobras, entre otros.
“Estoy y estamos en contra de lo que llaman ‘pensiones doradas’, nadie está a favor de ellas. Estamos en contra de estos abusos que no reflejan ni remotamente lo trabajado, pero también es cierto que miles y miles de pensionados que sí trabajaron y sirvieron al Estado mexicano se jubilaron con la certeza jurídica y humana que serían respetados”, puntualizó la legisladora panista Margarita Zavala.
En representación de la bancada albiazul, la diputada presentó por ello una moción suspensiva, al advertir que la reforma al artículo 127 violenta el derecho humano a la no retroactividad y deja expresamente exentos a otros servidores públicos como el ministro en retiro Arturo Zaldívar.
Por Morena, el diputado Manuel Vázquez defendió la reforma para reordenar las pensiones, pues dijo, no pueden continuar las jubilaciones de hasta un millón de pesos obtenidas por acuerdos, compadrazgos o favores políticos.
“No es contra el universo completo de trabajadores y trabajadoras pensionadas de nuestro país contra quienes va esta modificación al artículo 127. Va contra las pensiones doradas, contra una cúpula, una burbuja de trabajadores y trabajadoras que, aunque estaban en las reglas, aunque estaban en las leyes, no por ser legal fue moral lo que hicieron”.