Con el objetivo de fomentar una vida saludable tanto física como emocional, la docente de artes Brenda Soto Chavarría, de la Secundaria Vencedores del Desierto 96, impulsa un innovador proyecto que busca convertir el arte en una herramienta para combatir pensamientos negativos y promover el bienestar entre los jóvenes.
La iniciativa nace a partir del interés de los alumnos por explorar nuevas formas de expresión artística más allá del dibujo tradicional. A través de esta propuesta, los estudiantes han encontrado espacios seguros donde pueden canalizar emociones, fortalecer su autoestima y desarrollar hábitos positivos mediante distintas manifestaciones creativas.
En un contexto donde la salud mental cobra cada vez mayor relevancia, este proyecto se enfoca en ofrecer alternativas que ayuden a los jóvenes a enfrentar situaciones complejas, utilizando el arte como un medio de liberación y reflexión. “Se trata de darles la oportunidad de expresar lo que sienten, de transformar lo negativo en algo constructivo”, destacó la docente.
Aunque inicialmente comenzó con estudiantes de tercer grado, la respuesta positiva permitió que la iniciativa creciera rápidamente, despertando el interés de extenderla hacia la comunidad en general. La intención es que más personas conozcan cómo, desde el ámbito escolar, se abordan temas emocionales mediante actividades creativas.
Como parte de este esfuerzo, se llevó a cabo una pasarela artística que reflejó el talento, dedicación y compromiso de los alumnos. Durante el evento, se reconoció el apoyo de docentes, maestros y estudiantes, quienes sumaron más que esfuerzo para hacer posible este espacio de expresión.
Este tipo de proyectos demuestra que el arte no solo es una disciplina académica, sino también una poderosa herramienta para sanar, conectar y construir una comunidad más consciente y empática.
Redacción: Mayra Hermosillo