Con profundo pesar, compañeros, familiares y miembros de distintos motoclubes dieron el último adiós al oficial Pedro Villa Almazán durante un homenaje de cuerpo presente realizado al exterior del Complejo de Seguridad Pública de Delicias.
El comandante Víctor Hugo Soto lamentó la pérdida del elemento, quien falleció tras permanecer hospitalizado durante varias semanas a consecuencia de las graves lesiones sufridas en un accidente de motocicleta ocurrido durante las primeras horas del pasado 22 de mayo sobre la carretera Delicias-Meoqui.
“Fue un gran elemento”, expresó el mando policial al recordar la trayectoria y compromiso de Villa Almazán, al tiempo que aseguró que la Dirección de Seguridad Pública Municipal ha brindado acompañamiento y apoyo a la familia desde el momento del accidente y durante todo el proceso posterior a su fallecimiento.
Al homenaje acudieron integrantes de diversos motoclubes, quienes acompañaron a quien consideraban un hermano de camino. Durante las semanas que permaneció hospitalizado, varios de ellos participaron en actividades de recaudación para ayudar con los gastos médicos que requería su atención.
También estuvieron presentes compañeros del Escuadrón Beta y del grupo de motorizados, quienes dedicaron emotivas palabras al oficial. Recordaron su carisma, compañerismo y el trabajo que realizaba a bordo de la motocicleta M01 dentro del programa Policía Amigo en la zona centro de la ciudad.
“Recordamos tu esencia y tu carisma, cada rodada será dedicada a tu memoria”, expresaron durante la despedida.
Sin embargo, el homenaje también se convirtió en un espacio para la manifestación de inconformidades. Familiares del fallecido, así como esposas e hijos de otros elementos de la corporación, aprovecharon el acto para exigir al Ayuntamiento de Delicias mejores salarios, prestaciones y garantías para las familias de los policías.
Con pancartas colocadas al exterior del complejo, los manifestantes enviaron mensajes contundentes como: “Ninguna familia de un policía debe quedar desamparada” y “Mi papá cuida a los demás, pero ¿quién me cuidará a mí cuando me falte?”.
Los inconformes señalaron que situaciones similares ocurrieron tras el fallecimiento de tres integrantes del programa DARE en un accidente vial registrado años atrás rumbo a Meoqui, asegurando que sus familias no recibieron apoyos suficientes ni pensiones que garantizaran su bienestar.
Ante estos reclamos, el comandante Soto reiteró que la corporación continúa gestionando mejoras laborales para los elementos y sus familias, aunque reconoció que los cambios deben seguir los procedimientos administrativos correspondientes.
Entre aplausos, lágrimas y el rugir de motocicletas, Pedro Villa Almazán fue despedido por quienes compartieron con él el servicio, la amistad y la pasión por las rodadas, mientras su partida también abrió nuevamente el debate sobre las condiciones y el respaldo que reciben las familias de quienes arriesgan su vida para proteger a la comunidad.
Mayra Hermosillo González