Delicias, Chih.- La propuesta de registrar las líneas telefónicas continúa generando opiniones divididas entre la ciudadanía. Durante un sondeo realizado por los reporteros de Código Tres, en distintos puntos de la ciudad, la mayoría de los entrevistados manifestó su rechazo a la medida, principalmente por la preocupación sobre la seguridad de sus datos personales.
Una de las participantes señaló que hasta el momento no ha realizado el registro de su línea debido a la falta de confianza que le genera el procedimiento. "No me da confianza, se me hace una mala estrategia y muy insegura", comentó.
Otra ciudadana coincidió con esta postura al considerar que el trámite deja expuesta información personal que podría ser utilizada de manera indebida.
Por su parte, un hombre de aproximadamente 40 años expresó que no considera confiable que el gobierno tenga acceso a sus datos y ubicación exacta.
"No es algo que me parezca seguro y además es molesto que estén insistiendo en hacerlo cuando uno no quiere", manifestó.
Un entrevistado más indicó que no tiene intención de registrar su línea telefónica, al considerar que se trata de un requisito innecesario que no resolverá de fondo los problemas de seguridad.
Entre las respuestas también destacó la de una mujer que, en tono de broma, aseguró que no le preocupa una posible cancelación del servicio.
"No importa si me cancelan la línea, me comunicaré con señales de humo", expresó entre risas.
No todas las opiniones fueron negativas. Un joven comentó que cuenta con dos teléfonos celulares y que ambos ya fueron registrados debido a que comenzó a presentar dificultades para utilizarlos, por lo que se vio obligado a realizar el trámite. Sin embargo, dijo respaldar los amparos promovidos por ciudadanos que buscan evitar el registro obligatorio.
De manera general, los entrevistados reconocieron que la intención de la medida es combatir delitos como las llamadas de extorsión y otros actos ilícitos realizados mediante líneas telefónicas. No obstante, coincidieron en que existe el riesgo de que personas inocentes resulten afectadas en caso de una filtración de información.
"Al final van a pagar justos por pecadores si los datos personales llegan a caer en malas manos", concluyeron varios de los ciudadanos consultados.